Trance

He tenido un sueño muy malo en el que he llorado mucho y que me ha dado ganas de llorar después. Independientemente de la razón principal de mi llanto, una de las causas que lo han provocado ha sido el sentirme abandonada por no ser creída, y los causantes de ello eran mis antiguos profesores, recogidos todos bajo esa entidad poderosa que es mi colegio.

Estoy casi segura de que mi subconsciente los ha representado como gente soberbia y acusadora, con la mala costumbre de despreciar a los alumnos, de pintarlos como mentirosos e inferiores, porque recientemente me han recordado que hay gente conocida por mí que realmente los veía así; sin embargo, no me resultaba extraño verlos de este modo en mi sueño, incluso si en la vida real me parecieran buenos.

Es muy curioso cómo en un sueño se ha hecho mías unas opiniones ajenas. Lo que son las influencias... Creo que la imagen que tengo de ellos cambiará positivamente con mucha dificultad, y es que una de las cosas que más me gusta de ir a la universidad es que no tengo su constante y hostil agobio sobre mí.

:(

"Nosotros"

Así pongo fin a la trilogía de distopías que, por el momento, estoy dispuesta a leer.

He salido satisfecha de esta experiencia; además, porque me siento más intelectual, mwahahaha. Bromas aparte, Nosotros, Un mundo feliz y 1984 son libros que recomiendo a gente que tenga inquietud por la manipulación social y del poder, y a quienes les guste la tragedia realista (aunque supuestamente sean libros futuristas).

Concretamente del primero tengo que decir que es muy en la línea del último. Es lógico, puesto que Orwell se inspiró mucho en él para escribir su novela, pero aunque haya momentos en la trama en los que parezca no tener mucho que ver, la esencia en sí es la misma en la mayoría de los casos. Es por esto que pienso que igual sea por su fama por lo que respeto y admiro 1984, ya que si no tuviera ese prejuicio, fácilmente lo acusaría de simple plagio poco original. Como sea...

Nosotros -un título precioso, por cierto- comienza con el encuentro del protagonista, fiel defensor de su sistema social, con un "número" femenino, y su consecuente relación. Me gusta cómo de nuevo el amor es un factor decisivo, tanto, que puede lograr que los ideales de una persona cambien por los de la otra, cosa que siento que refleja a la perfección la realidad. También me gusta cómo él, que va cambiando su forma de pensar, no lo hace de forma brusca, e incluso sus cimientos se tambalean y tiene que ser ella la que le recuerde por lo que están "luchando" -esto se entendería mejor leyendo el libro-, ya que así queda menos artificial y más humano (¿o numeral? :P). A todos nos costaría renegar de aquello con lo que hemos crecido, ¿no?

Así pues, después de tanta utopía terrorífica y deshumanizadora, puedo creer en lo bella que es la imaginación, lo deseable que es la consciencia, y lo agradecible que es la libertad.

"Us"

Dicen que hay flores que sólo despuntan una vez cada cien años. ¿Y por qué no hay otras que florezcan cada mil o cada diez mil años? Tal vez hasta ahora no lo hayamos sabido por la sencilla razón de que esa vez-cada-mil-años toca precisamente hoy.

Evgueni Ivánovich Zamiátin, Nosotros.

Queen of rapture

Hacer estas cosas se están volviendo comunes y rutinarias para mí (pero parece que no para otras personas); y me gusta. Reconozco que lloro y pataleo como una niña tonta cuando algo me sale mal -y suelen salirme mal muchas cosas muchas veces-, pero siento un aura de libertad cada vez que cojo un metro o un tren que nunca he cogido, o pululo y miro las calles de una ciudad muy lejana a la mía. Me da la sensación de que, a pesar de los quebraderos de cabeza que mi turismo septentrional suponga, quiero seguir perdiendo mi vida en viajes eternos de asientos incómodos ocupados por gente de muy distinta índole :)

P.D.: Algún día descubriré cuál es la imagen pocha que ha sido borrada de imageshack y que no sale en los encabezamientos de mi blog :s